Vinos de La Ribera del Duero

ribera

Vinos de La Ribera del Duero – El vínculo entre la viña y el vino como la Ribera del Duero tiene más de 2000 años.


Buena prueba de ello es el mosaico romano dedicado al Dios Baco. Este mosaico se encontró durante la vendimia de 1972 en Baños de Valdearados (Burgos), situado a 15 km de Aranda del Duero.


Este mosaico se encontró en el yacimiento arqueológico a la vez , se encontraron magníficos mosaicos de finales del S.V d.C.
Está considerado como el mosaico romano de alegorías báquicas más grande de la península y el mejor conservado.


Ya inmersos dentro del S. XIII aparecen las primeras bodegas excavadas en el interior de algunas villas y es cuando el vino se convierte en parte fundamental del desarrollo cultural y economico de la Ribera del Duero.


De manera que se incrementa la producción y se intensifica el comercio local y la exportación da el salto al resto de Castilla.


En el S.XV nacen las Ordenanzas de Castilla y León es allí donde se establecen las medidas del control de producción, comercio, frente a vinos extranjeros y de carácter fiscal.


A lo largo de estos siglos se pasó por diversos estados desde la prosperidad hasta el declive. Ya que la Ribera del Duero ha ido ligada a las viñas y a sus uvas marcando el paisaje, la cultura, y la vida de este lugar.


Con el paso de los siglos se han ido introduciendo nuevas tecnologías para la elaboración de sus caldos.


Sus vinos son sinónimo de calidad y buen hacer. Son vinos elaborados con un 75% de Tempranillo y el resto con variedades autorizadas por la D.O.

Caracteristicas Organolépticas de los vinos de Ribera del Duero

Fase Visual: Rosa guinda muy débil con destacables matices rosa fresa y tenues irisaciones azules o violetas en capa fina. Color de la gama de los rojos en mayor o menor aportación según la tinta del país.

Fase Olfativa: Aromas primarios, frutales, típicos de las variedades Tinta del País y Albillo, matices característicos de bayas silvestres.
Fase Gustativa: Frutales, frescos y ligeros en boca.

Tintos Jóvenes: Estos vinos no tienen permanencia en la madera o en un paso por el tonel inferior a 12 meses. Estos vinos llegan al mercado pocos meses después de la vendimia.

Fase Visual: rojo guinda muy intenso con ribetes azules, añiles, violetas y purpuras con una gran intensidad de color muy vivo y a veces con matices rubí.


Fase olfativa: Aromas primarios importantes y densos en la gama de fruta madura y bayas silvestres. Aromas secundarios no muy importantes. Fase gustativa: amplio en boca y lleno de sabores .

Tintos crianza: Vinos que han estado un mínimo de 12 meses en toneles de roble.

Fase visual: Colores que evolucionan desde oscuro picota intenso al rojo guinda con corazón de rubí. Destacados violetas en capa fina que tienen unos fuertes matices de juventud.

Fase olfativa: Aromas frutales intensos ensamblados con los matices propios de maderas nobles que abarcan des de los especiados de vainilla y coco y los tostados como el torrefacto de café y cacao.

Fase gustativa: carnosos estructurados y redondos de componente tánico equilibrado. Paso por la boca aterciopelado, lleno de sabores que desembocan en amplia persistencia y potente retronasal.

Tintos Reserva: vinos con 36 meses de envejecimiento en tonel y botella cumpliendo por lo menos 12 meses en tonel .

Tintos Gran reserva: Vinos tintos de una gran calidad que cumplen un envejecimiento mínimo de 60 meses en total con 24 meses en bota, seguidos de 36 en botella.


Fase Visual: vinos de lenta evolución bien cubiertos y de lágrima densa. Colores que evolucionan del rojo picota granate al rojo rubí. Presentan ribetes rubí que se integran en los tonos teja en capa fina.

Fase Olfativa: limpios, finos e intensos en nariz. Aromas de frutas sobre madura y confitada, aterciopelada y profunda. Aromas muy complejas que mezclan almizcles con cuero, minerales y balsámicos.

Fase Gustativa: carnosos y potentes bien constituidos y equilibrados. Amplios y robustos en boca. Vía retro nasal larga y persistente que recuerda las sensaciones olfativas donde se potencia de manera más acusada los aromas terciarios propios del envejecimiento.

Geología, Morfología y Climatalogía en la Ribera del Duero

Las tierras que se agrupan bajo la Denominación de Origen “Ribera del Duero” se sitúan en la meseta norte y en la confluencia de cuatro provincias integradas en la Comunidad Autónoma de Castilla y León: Burgos, Soria, Segovia y Valladolid.


El río Duero es el eje que une más de 100 pueblos extendidos a lo largo de una franja vitícola de unos 115 km de longitud y 35 de anchura.

Geología y Morfología

La Ribera del Duero está situada en la en la gran meseta Septentrional española, formada por un gran zócalo antiguo arrastrado y, en parte, recubierto por sedimentos terciarios.


El mayor volumen de estos sedimientos está constituido por capas mas o menos lenticulares de arenas limosas o arcillosas. Destaca la alternancia de capas tanto de calizas como de margas e incluso, de concreciones calcáreas.
La cuenca de la Ribera fue formada durante el mioceno, presenta niveles horizontales, suavemente ondulados, limitados por la erosión diferencial y convertidos hoy al estado de plenillanura.


El relieve de la zona oscila entre las lomas interfluviales, con cotas de 911 m y los valles, con una altura topográfica situada entre los 750 y los 850 m.

CLIMATOLOGÍA Vinos de La Ribera del Duero

Las específicas condiciones climáticas en las que se desarrolla nuestro potencial vitícola tiene gran influencia durante el período activo de las viñas, pues desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de la vid y maduración de la uva.


El valor de los caldos depende de ellas principalmente.
La Ribera del Duero se caracteriza, en líneas generales, por su pluviometría moderada-baja que unida a veranos secos, inviernos rigurosos y muy largos, con oscilaciones térmicas acusadas, la definen dentro de un clima mediterráneo, cuyo carácter primordial es la continentalidad.

Las específicas condiciones climáticas en las que se desarrolla nuestro potencial vitícola tiene gran influencia durante el período activo de las viñas, pues desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de la vid y maduración de la uva.


El valor de los caldos depende de ellas principalmente.
La Ribera del Duero se caracteriza, en líneas generales, por su pluviometría moderada-baja que unida a veranos secos, inviernos rigurosos y muy largos, con oscilaciones térmicas acusadas, la definen dentro de un clima mediterráneo, cuyo carácter primordial es la continentalidad.Vinos de La Ribera del Duero