1 de octubre de 2026

La cerveza entra en la era de la microbiota: la OEPM concede a Ambar una patente por su tecnología probiótica.

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La cerveza ha cambiado muchas veces a lo largo de su historia. Han cambiado los ingredientes, los procesos, los envases y hasta los momentos de consumo. Lo que pocas veces sucede es que cambie la propia definición de lo que una cerveza puede llegar a aportar.

Eso es lo que reconoce la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) con la concesión de la patente desarrollada por Cervezas Ambar para Ambar® Triple Zero® Probiótica. Un reconocimiento reservado únicamente a aquellas innovaciones que acreditan novedad, actividad inventiva y aplicación industrial. Tan novedoso e inusual como que es prácticamente la única patente concedida para líquidos cerveceros en España en lo que va de siglo.

La resolución de la OEPM concluye que no existe en el estado de la técnica una cerveza sin alcohol y sin azúcar que incorpore esporas de Bacillussubtilis o Bacilluscoagulans como las utilizadas en la invención desarrollada por Ambar. Asimismo, considera que la solución alcanzada presenta actividad inventiva, es decir, que no resulta evidente para un experto del sector a partir del conocimiento disponible hasta la fecha.

El elemento decisivo de la patente no es únicamente la incorporación de probióticos. Lo verdaderamente innovador es haber conseguido que permanezcan estables y viables durante largos periodos dentro de una cerveza Triple Zero®, sin necesidad de que su cadena logística sea refrigerada.

Según recoge la propia resolución, mientras que los antecedentes analizados mostraban pérdidas significativas de viabilidad de los probióticos con el paso del tiempo, la solución desarrollada por Ambar logra mantener los niveles de esporas durante nueve meses gracias a una composición específica 0’0 alcohol y 0 azúcar.

Este avance científico es consecuencia de varios años de investigación orientados a resolver un reto que parecía contradictorio: cómo incorporar microorganismos beneficiosos a una cerveza y lograr que sigan presentes cuando el consumidor la disfruta.

El resultado es Ambar® Triple Zero® Probiótica, una cerveza 0’0 alcohol, 0 azúcar y sin gluten que contiene mil millones de probióticos y representa una nueva generación de productos capaces de combinar placer, sabor e innovación alimentaria.

Para Antonio Fumanal, responsable de I+D de Cervezas Ambar, “la patente reconoce algo muy importante: no solo que hemos desarrollado una cerveza con probióticos, sino que hemos encontrado una forma de mantenerlos vivos y estables a largo plazo dentro de una cerveza Triple Zero®. Ahí es donde realmente reside la invención que hace posible que todo el mundo pueda disfrutar de ella”.

Mas allá del producto

La concesión de la patente llega además en un momento de transformación profunda de los hábitos de consumo. Los consumidores ya no entienden el disfrute como una elección entre placer y bienestar. Buscan productos que respondan a ambos deseos al mismo tiempo.

La cerveza sin alcohol ha sido uno de los grandes ejemplos de esa evolución.  Lo que hace décadas representaba una categoría minoritaria se ha convertido en uno de los principales motores de innovación del sector cervecero y, según Cerveceros de España, ya supone alrededor del 14% del mercado nacional.

Ahora, con esta patente, Ambar considera que se inaugura un nuevo mundo para la cerveza a escala global, capaz de incorporar nuevas funcionalidades sin renunciar a la experiencia cervecera. Porque esta innovación no consiste en renunciar a lo que hace única a una cerveza. Consiste precisamente en lo contrario: en ampliar sus posibilidades.

Medio siglo de inconformismo

Con más de 125 años de historia elaborando cerveza, Ambar vuelve a demostrar que la innovación no siempre surge de seguir los caminos establecidos. A veces nace de atreverse a cuestionarlos.

Hace cincuenta años la compañía lanzó la primera cerveza sin alcohol de España. Desde entonces ha desarrollado diferentes avances en esta categoría, entre ellos la primera cerveza 0,0 sin gluten del mundo y, más recientemente, la gama Triple Zero®, elaborada sin alcohol, sin azúcar y con distintas variedades adaptadas a nuevas preferencias de consumo.

La concesión de esta patente incorpora ahora un nuevo capítulo a esa trayectoria de investigación aplicada.

Como señala Sergio Elizalde, CEO de Ambar, “esta patente demuestra que incluso en una categoría con miles de años de historia siguen existiendo territorios inexplorados. Nuestro objetivo siempre ha sido ampliar los límites de lo que una cerveza puede llegar a ser sin dejar de ser cerveza”.

Y en esta ocasión, ese cuestionamiento ha dado lugar a una invención que sitúa a la cerveza española en un territorio prácticamente inexplorado hasta ahora: aquel en el que el disfrute y el cuidado de la microbiota dejan de recorrer caminos separados para formar parte de una misma experiencia.

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